Diciembre suele traernos cielos despejados para disfrutar de la observación celeste. Este mes tenemos dos eventos muy llamativos. Uno de ellos es la lluvia de meteoros Gemínidas y el otro es el eclipse total de Luna del 21 de diciembre. Luego les hablaremos del segundo.

Un meteoro de las Gemínidas cruza el lado norte del cielo. Foto de Rodrigo Chamorro (ASTRO) desde el Observatorio de San Juan Talpa.
En la noche del 13 y en la madrugada del 14, la Tierra pasará por una corriente de despojos o piedrecitas dejadas allí por el objeto 3200 Faetón. Cuando esto pase, estas arenillas entrarán a nuestra atmósfera y se quemarán en las zonas altas de ella, produciendo un resplandor al que solemos llamar “estrella fugaz”, o más apropiadamente, meteoro. A lo largo de un año, nuestro planeta atraviesa varias de estas corrientes de “meteoroides”, unas más densas que otras, y cada una moviéndose alrededor del Sol en órbitas que no son como la de nuestro planeta, pero que se interceptan con ella. Una de esas corrientes es la que atravesará la Tierra el próximo 13 de diciembre.
Las Gemínidas reciben ese nombre por la constelación de Géminis, que es donde se encuentra localizado el punto desde el que parecen venir los meteoros, y al que se le conoce como radiante. Sin embargo, pueden aparecer en cualquier lado del cielo y se caracterizan por un despliegue multicolor de meteoros – siendo un 65% de ellos blancos, un 26% amarillo y el restante 9% entre azules, rojos y verdes. Estos meteoros viajan a una velocidad mediana en relación a otros, a casi 36.2 km/s (117,360 km/h), lo que los hace fáciles de ver (!)
Lo inusual de estos meteoros es que a diferencia de las demás lluvias de meteoros que son producidas por los restos de algún cometa, esta es generada por un asteroide…o algo que se le parece. El 3200 Faetón es básicamente el esqueleto rocoso de un cometa que perdió ya la mayor parte del hielo que lo cubría luego de muchos encuentros cercanos con el Sol. Cada mes de diciembre, la Tierra pasa a través de los restos de este cometa-asteroide, produciendo a las Gemínidas.
¿Cuándo y dónde ver a las Gemínidas del 2010? Comenzando desde principios de diciembre, la lluvia de meteoros Gemínidas alcanzan su máximo en las noches del 13 y del 14 de diciembre. Para ser más exactos a las 11h HU del 14 de diciembre (5 a.m. hora local). Por lo que hay que pensar en buscar un lugar oscuro para la noche del 13, comenzando a observar desde las 9 p.m., hasta la madrugada del 14. Como las Gemínidas son un evento de lento progreso, puede esperarse que en las noches siguientes todavía se vean algunas, pero cada vez menos al ir pasando los días.
Normalmente esta lluvia de meteoros no decepciona, produciendo entre 100 a 140 meteoros por hora en su mejor momento. Este año, la Luna en su Cuarto Creciente evitará que podamos detectar a los miembros más tenues del enjambre, pero deja libre la madrugada del 14, luego que ella se ponga alrededor de las 0h19m del 14 de diciembre. Así que la madrugada del 14 será el momento propicio para observarlas; lo único que queda es esperar que el cielo esté despejado. Para ese momento, el radiante, que se halla entre las estrellas Cástor y Pólux, ya estará suficientemente alto en el cielo.

Ubicación del radiante de las Gemínidas. El punto radiante está ya alto a la medianoche del 13 de diciembre, hora en que la Luna irá ya descendiendo, lo que deja el cielo suficientemente oscuro para verlas. Fuente: adaptada de
Sky & Telescope.
¿Cómo observar a las Gemínidas? El mejor sitio para observar a estos meteoros (y cualquier otra lluvia de meteoros, de hecho) es un lugar oscuro, lejos de las luces de la ciudad, y con la Luna fuera del campo de visión. Mientras menos luces brillantes haya alrededor, más probabilidad de ver meteoros brillantes.
¿Se requiere equipo? La ventaja de las lluvias de meteoros es que no se requiere equipo óptico alguno para verlas. Al lugar de observación se lleva una colchoneta o una lawn chair o haragana, ropa cómoda y abrigadora, su bebida caliente preferida, y algunos munchies.
La lluvia de meteoros puede ser ocultada parcialmente en cualquier año por la presencia de la Luna, nubes o bruma nocturna, así que algunos aficionados suelen acompañarse de un binocular o una cámara con lente telescópico. Incluso en noches muy despejadas, algún tipo de ayuda óptica puede servir para detectar a los miembros más tenues del enjambre, a los que se les suele conocer como “meteoros telescópicos”. En las noches super claras, los expertos recomiendan olvidar e equipo, y simplemente mirar para arriba.
Si es de los que le gusta fotografiar este evento, una cámara digital montada sobre un trípode es de gran ayuda para captar de manera estable a los rápidos meteoros cuando recorren el cielo. Ayuda también un dedo rápido o simplemente disparar aleatoriamente durante el momento del máximo para ver si algo se atrapa. Asegúrese que su cámara esté enfocada al infinito y deje abierto el obturador por varios minutos si quiere los efectos más espectaculares. Relájese y disfrute del espectáculo.
Fuente: astro.org.sv - LA LLUVIA DE METEOROS GEMÍNIDAS.
ojala y se pueda ver esta vez, por que la de las leonidas no se vio nada, mal clima y era muy poca la densidad de estrellas
